Solo unos diez metros nos separaban. Pero estábamos a años luz de distancia. Nosotros, curiosos de la realidad distinta, como buenos insensibles, les tomábamos fotos. Ellos, habituados a su realidad cotidiana, insensibilizados hace mucho, posaban para nosotros.
Ellos abajo, nosotros arriba. De un puente. Nosotros, huyendo del calor de los departamentos al aire fresco al lado del río. Ellos, felices del calor que los protege en el verano del frío del agua.
Gritaban ellos cosas que no llegamos a entender. Nos asombramos nosotros con el surrealismo de los contrastes: el árbol de navidad adornado debajo del puente, la bandera de su equipo de fútbol favorito que nos agitaban constantemente…
Y todo alrededor. Un graffiti habla de dignidad, escrito en los muros que bordean el río donde viven ellos, los marginados por la sociedad o por ellos mismos, debajo de los puentes. Una valla publicitaria promocionando alguna glamorosa marca de moda, justo encima de ellos, vestidos con ropa robada o de la basura. Y la Virgen del San Cristóbal mirando desde arriba todos los contrastes.
Nos fuimos al rato. Ellos nos olvidaron cinco minutos después. Nosotros en unos días más. Me asombraron lo cerca que tengo tantas realidades distintas. Lo poco que las conozco.
Y darme cuenta que, pese a los contrastes, estamos todos en la misma foto…

AYER mismo pasaba por un semaforo y quedo un homeless delante de mi, justamente debajo de la M iluminada, con su cartel pidiendo….Y me sorprendi pensando en la foto un instante antes de mirar a los ojos. Bajo la mirada, no se si por verguenza o falta de costumbre. Yo, temeroso, no baje el vidrio. Duele
[...] veces pienso que ellos son víctimas de una sociedad esencialmente injusta, hecha solo para los más hábiles, los más [...]
Muchas veces estas realidades son tan cercanas a nosotros que muchas veces las ignoramos porque es más cómodo callar y seguir viviendo sin saber. Pero es este tipo de imagenes que refleja que estas diferencias existen … en más de un lugar … en más de un momento.
En una sociedad donde todo se discute y todo se comenta … la desigualdad social es como el hijo pródigo de las conversaciones de sobre mesa. Ese hijo que tiene problemas y se prefiere no mencionar… el tabú de una familia llamada sociedad.
Un gustazo y espero que visites mi blog y me digas que tal
las entradas más antiguas de la historia … pero creo que lo retomare este verano
Como casi siempre, leerte es viajar en el tiempo. Con este post me transporto a La Habana Vieja, no a la zona turística que está llena de luces sino a la parte oscura en la que ancianos, emulando a los famosos piez descalzos brasileños, se sientan en los contenes a ver pasar los carruajes. Triste.
Bueno tal vez en el 2012 lleguen los extraterrestres y purguen a la humanidad y asi nos ahorramos la tristeza de los contraste y desaparecemos todos pal carajo.
O a lo mejor en vez de escribir blog nos reunimos y hacemos una buena organización que luche por cambiar deformaciones humanas y sociales como la que acabas de contar.
Quiero hacerle un pequeño alcance señor en aquello de “buenos insensibles” no hable por el resto, en este caso le digo por mi, que no viene al caso contar todo lo que significa aquello, ni lo que hago al respecto para aportar en remediar situaciones como aquella, sólo que fue su ofensa, ahora también para complementar, recuerda que el género documental en todas las áreas es imprescindible para que los humanos que no estuvieron presentes en ese instante, tengan acceso a conocer estas realidades que cohabitan sin que les prestemos atención, es más, aún contradigo tu propuesta de “insensibilidad” ya que no cualquiera tiene la sensibilidad suficiente para pasar por ahí y ponerse a observar aquello. Cuestiono vuestro nivel de profundidad en aquella frase.
Mis disculpas. Hablaba enteramente por mí. Mi intención con el plural fue solamente indicar que no estaba solo, para nada hablar sobre las impresiones/sentimientos/motivaciones de los demás. El post es únicamente mi opinión personal.